El fallo de la segunda sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación para rechazar los amparos en contra de las disposiciones del Impuesto al Activo para deducir los intereses en las adquisiciones fue apretada y demuestra que el máximo tribunal país está perdiendo autonomía a favor del gobierno federal, señaló Herbert Bettinger, abogado fiscalista de Ernest & Young.
El fiscalista indicó que la votación estuvo 3 a favor de negar los amparos y 2 en contra. “Ahora sólo falta esperar el falla de la primera sala en la que se encuentran algunos casos y de ser favorable para los contribuyentes habrá contradicción y se tendrá que esperar a lo que resuelva el pleno de darse esta situación.”
Consideró que los magistrados no entendieron la trascendencia de lo que se estaba votando. El Impac es un impuesto que ya desapareció y dejó una marca muy dolorosa en el sector contribuyente durante el tiempo vigente, lo que provocó una desinversión en las empresas. Lo que se llevó a la Corte fue pagar este impuesto de manera impecativa y no de manera arbitraria como lo pretendió la Secretaría de Hacienda durante el año pasado.
“La decisión de la Corte es absurda y carente de toda lógica jurídica y fiscal que perjudica a un sector muy grande de las empresas que estaban apalancadas por la compra de activos. Se castigo la compra de activos cuando no había efectivo. La Corte debió de haber sido sensata y permitir la deducción de los intereses cuando se recurre al financiamiento.”
El pasado 7 de mayo la segunda sala le negó amparo a las empresas Anfora Internacional, Geoicasa, Inmobiliaria Emar, Empresas ICA, Metalmec, entre otras.
En el primer semestre se interpusieron 10 mil amparos en contra de lo aprobado a finales de 2006 y se estima que fueron 16 mil de manera total en contra de estas disposiciones aprobadas por el Congreso de la Unión.
Sobre el Impuesto Empresarial a Tasa Única indicó que se estará en un periodo de año y medio a dos para que se tenga una sentencia por parte de los juzgados 5to y 6to. de distrito, centro auxiliar de la 2ª. región, San Andrés, Cholula, Puebla.