El Impuesto Empresarial a Tasa Única debe de sufrir una “cirugía mayor” para respetar los derechos de los contribuyentes para que no se convierta en un impuesto confuso, inequitativo y demasiado gravoso, señalaron reconocidos fiscalistas.
Carlos Cárdenas, socio director de la práctica nacional de impuestos de Ernest & Young, mayor claridad en algunas cuestiones y encontrar una simplificación para terminar con las dos leyes de renta.
Unas de las cuestiones que se tienen que reformar son las que tienen perjuicios para los contribuyentes como las deducciones permitidas. “una de ellas el no reconocimiento de regalías entre partes relacionadas, entre otras.”
El también miembro del IMEF indicó que “cuando el IETU se coloque en una situación de contribución que no sea proporcional y equitativa, eso es lo que hay que revisar.”
Por su parte, Sergio Santinelli Grajales, declaró que no todo está mal en el nuevo gravamen que entró en vigor este primero de enero del 2008. Siendo un punto las pérdidas fiscales que no se deben contemplar en el nuevo impuesto.
Consideró que la parte de la deducibilidad de inversiones anteriores deben ser incluidas en este nuevo impuesto porque muchas de ellas son parte de la generación de ingresos y en el momento que se vendan esos activos se va a tener que pagar un impuesto.
Otros puntos que causan descontento entre la comunidad fiscal y empresarial es la parte de las escasas deducciones permitidas en el IETU, así como la falta de reconocimiento a los estímulos fiscales.
Hasta el momento se han presentado unos 12 mil amparos contra el IETU, principalmente por los aspectos de la deducibilidad de inventarios y el Servicio de Administración Tributaria señaló que se captaron en el primer pago provisional de este gravamen cerca unos 7 mil millones de pesos.