El Boletín B-10 le sirve a las empresas para mantener un control y conocimiento de la rentabilidad y productividad de los recursos financieros de las organizaciones; además les permite saber si el capital contable sigue con poder adquisitivo frente a la inflación registrada en la economía mexicana.
La especialista, Ángeles Horsheck, detalló que este mecanismo permite reeexpresar los estados financieros de la organización, y así conocer la evolución de las finanzas internas, así como determinar las cantidades adecuadas de dividendos a entregar; las provisiones, etc.
“Es importante contar con este reexpresión de los estados financieros porque en algunas ocasiones las empresas actúan con finanzas ficticias, es decir, la no actualización de las finanzas de la empresa oculta los verdaderos índices de productividad del capital. Y de tal suerte, al actualizarlos las empresas pasan de tener utilidades a pérdidas.”
Asimismo, indicó que se pagan impuestos sobre utilidades que en la realidad económica de la organización nunca existieron, lo que termina por llevarla aún más a una descapitalización.
La especialista indicó que en este mecanismo se tienen partidas monetarias y no monetarias. En las primeras se encuentran: efectivo, inversiones temporales, cuentas por cobrar, pasivos a largo plazo, entre otras. En las partidas no monetarias se ubican las inversiones en acciones, inventarios, pagos anticipados, depreciación acumulada, capital contable con algunas excepciones, entre otros.
Al utilizar la parte de las partidas monetarias se obtiene el Resultado por Posición Monetaria (REPOMO), que puede ser de tres tipos: largo o activo; en el que los activos son superiores a los pasivos monetarios, corta o pasiva; es aquella que superan los pasivos a los activos monetarios; y la tercera, la nivelada, en la que los activos y los pasivos monetarios tienen un nivel semejante.
La especialista mencionó que existen dos tipos de actualización: el de ajuste al costo histórico por cambios en el nivel general de precios y el mixto.
El primero se refiere a la actualización de la unidad de cambio, es decir, peso, a pesos constantes y no pesos nominales.
El segundo se refiere a costos mixtos, que se define como la aplicación de valores de reposición al rubro de inventarios y a los costos o gastos del período. Se corrige la unidad de medida empleada a través de la indización del costo histórico en la moneda del país de origen, mediante el empleo del índice de precios al consumidor del país de origen. La indización específica aplica únicamente a maquinaria y equipo, equipo de cómputo y equipo de transporte y su correspondiente depreciación. Si se opta por éste método, debe hacerse de manera consistente.
Por otra parte, la especialista dijo que se rumora sobre la desaparición del B-10, “lo cual es muy dudoso porque tiene una importancia para ver como la información histórica se ve afectada por la inflación.”
Finalmente, especificó que muchas empresas no lo realizan porque no hay obligatoriedad ni penalización de algún tipo.