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2004-02-06
El Secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, pidió a los gobernadores del país asumir los costos políticos que tiene la recaudación de impuestos en sus localidades, si es que desean mejorar las finanzas públicas de sus entidades. "En general, la tendencia de muchas (entidades federativas) ha consistido en evitar los costos políticos que acarrearía el establecimiento de aquellos impuestos que pueden instrumentar", dijo ayer Gil Díaz ante gobernadores y alcaldes, al inicio de los trabajos de la Convención Nacional Hacendaria. El secretario advirtió a los gobiernos estatales y municipales sobre el peligro de pelear por mayores atribuciones y potestades, ya que esa "competencia estéril" podría dañar al país y a los contribuyentes. "Un sistema simple es el mejor camino para incrementar el universo de contribuyentes, así como la definición precisa de atribuciones y potestades de cada cual, no una estéril competencia de poder en la que todos perderíamos, empezando por los contribuyentes", dijo el funcionario durante su discurso. El titular de Hacienda legitimó las expectativas de los estados y municipios de disponer de mayores recursos y atribuciones, pero destacó que ello no debe ser en detrimento del Gobierno federal. El sistema tributario mexicano es considerado como uno de los más ineficientes del mundo, la recaudación asciende apenas a cerca del 12 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), cuando diversos analistas y organismos estiman que debería ser de 19 por ciento. "La recaudación federal no petrolera deja que desear, lo que se explica parcialmente porque su diseño contiene numerosas fugas y concesiones, de acuerdo a la información sobre gastos fiscales que se ha elaborado a petición del Congreso", aceptó el secretario en el marco del foro cuyos trabajos concluyen el 31 de julio. Explicó que entre las principales limitaciones del sistema fiscal mexicano está el que los gravámenes no pueden ser "sensiblemente" superiores a los de Estados Unidos, pero sí podrían ser más uniformes. Precisó que otra limitación es la concentración de los domicilios de los grandes contribuyentes en tres ubicaciones: Nuevo León, Jalisco y Distrito Federal. El sistema fiscal mexicano, agregó, debe analizarse profundamente para mejorar su eficiencia, tanto a nivel federal como en los ámbitos estatales y municipales. De acuerdo con análisis del Gobierno Federal, la carga tributaria se concentra en la federación y los estados cada vez contribuyen menos en el cobro de impuestos. 85.6% recursos de los estados provienen de la federación; 11.3% ingresos son propios de los estados; 27 entidades cobran impuesto sobre nómina, 5 no lo hacen; 29 estados cobran el impuesto por venta de vehículos y bienes muebles usados, 3 no lo hacen; 15 entidades cobran tenencia a vehículos de más de 10 años, 17 no lo hacen. Los estados que más impuestos locales recaudan son: Estado de México, Nuevo León, Jalisco, Chihuahua y Baja California. Los estados que menos impuestos locales recaudan son: Colima,Oaxaca, Aguascalientes, Zacateca, San Luis Potosí y Tlaxcala. Periódico Reforma
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