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2003-10-06
Reconocen prioridad en lo fiscal y energético. Expresan su intención de aprobarlas este mismo año. Representantes de los tres partidos de mayor representación en la Cámara de Diputados dijeron estar dispuestos a buscar coincidencias y aprobar, este mismo año, las reformas hacendaria y eléctrica. Diputados del PAN, PRI y PRD pertenecientes a las Comisiones de Hacienda, Presupuesto y Energía, coincidieron en que no puede haber cambios estratégicos en el sector energético, sin una reforma hacendaria que fortalezca las finanzas públicas. Miguel Ángel Toscano, del PAN y Tomás Ruíz, del PRI, afirmaron que durante los últimos tres años se avanzó en el diálogo sobre estas dos reformas, lo que ahora permitiría agilizar los acuerdos. Toscano, miembro de la Comisión de Hacienda, aseguró que existe voluntad en todos los partidos para aprobar reformas relevantes, aunque esto signifique ceder en alguna propuesta. El priista Francisco Rojas Gutiérrez, presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, señaló que una vez alcanzado el diálogo para la reforma hacendaria, el paso natural será modificar el marco regulatorio de Pemex y la Comisión Federal de Electricidad. Minerva Hernández Ramos, secretaria de la misma Comisión, consideró que una vez que se solucionen las deficiencias en finanzas públicas, será más fácil modificar regímenes tributarios en las paraestatales. Gustavo Enrique Madero, del PAN y presidente de la Comisión de Hacienda, señaló que la profundidad de los cambios fiscales y energéticos dependerán del alcance de las coincidencias entre las fuerzas políticas. El priista Francisco Suárez Dávila, secretario de la Comisión de Hacienda, consideró que, en un plano ideal, deberían discutirse al mismo tiempo las reformas políticas con las económicas. "La reforma política regulará relaciones entre el Ejecutivo y el Legislativo y constituye el código mínimo para agilizar acuerdos entre poderes", dijo. Guillermo Huizar Carranza, perredista y secretario de la Comisión de Presupuesto, se pronunció por el orden y por no dejarse llevar por urgencias económicas, sin analizar los cambios constitucionales que darán mayor fortaleza a las reformas estratégicas. Su colega perredista Dolores Padierna advirtió que los partidos no cambiarán sus posiciones fundamentales, pero aseguró que todos confían en que no pasarán otros 50 años para generar una nueva intención de hacer una reforma integral que siente las bases de crecimiento para México. Incluso con la aprobación de las reformas estructurales, analistas señalaron que la economía mexicana difícilmente crecerá a una tasa de 5.5 por ciento en el 2004. Periódico Reforma.
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