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2003-09-01
A pesar de que el Fondo de Fomento y Garantía para el Consumo de los Trabajadores (Fonacot) ha emprendido una reestructuración financiera para incrementar su presencia en el mercado crediticio, el deterioro de su imagen, fraguado en el pasado, frena la demanda de créditos por parte de los trabajadores, señaló en entrevista Arsenio Díaz Escalante, director general del organismo. Según el Presupuesto de Egresos de la Federación, el Fonacot cuenta con 5 mil 400 millones de pesos para operar en el 2003. De tal monto, 4 mil 214 millones se destinarán al otorgamiento de créditos, lo que equivale al 6 por ciento de la cartera de financiamiento al consumo de la banca comercial. Se trata de la cartera más grande del organismo desde 1990. Para canalizarla tendrá que enfrentar viejos problemas, como dificultades administrativas y desinterés de las empresas por afiliarse al esquema. "El Fondo tiene una muy mala imagen histórica, entre otras razones por la mala atención de los distribuidores a los trabajadores", destacó Díaz Escalante. "Se cobraba una tasa variable, los plazos de pago eran cortos y el otorgamiento del financiamiento tardaba hasta 45 días. Además, los encargados de administrar los créditos no tenían un conocimiento claro del sistema financiero", precisó. Entre 1990 y el 2002, el Fonacot otorgó un promedio de 347 mil créditos anuales; en lo que va de esta administración, el promedio ha sido de sólo 300 mil por año. Con todo, en el periodo enero-julio del 2003, el organismo acumuló 212 mil 695 créditos, con el objetivo de llegar a 580 mil en el año, meta ambiciosa si se considera el récord de 444 mil en 1993. Díaz Escalante aseguró que la solución a los problemas financieros del fondo ayudarán a alcanzar la meta. Recordó que durante años no se generaron utilidades, la deuda creció y se dejaron de pagar intereses al Banco de México desde 1994. "Durante el 2002 se establecieron negociaciones con el Banco de México para finiquitar el adeudo y en diciembre del 2002 se culminó con el pago de capital por 463.9 millones de pesos y la condonación de 693.1 millones por concepto de intereses devengados", apuntó. Las tasas de interés anual que ofrece el organismo son de 23.2 por ciento y de 17 por ciento para trabajadores que ganan de uno a tres salarios mínimos. "En contraste, hay quienes cobran tasas de interés de 300 por ciento anual; ofrecen ofertas de compra de seis meses que no son reales", dijo el funcionario. La reestructuración incluye nuevas opciones de apoyo al trabajador, como créditos para capacitación educativa, maternidad, mejora de vivienda, Pymes, vacaciones, servicios dentales y oftalmológicos y a personas con capacidades especiales. Periódico Reforma.
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