|
2003-08-04
El incumplimiento en que han incurrido algunas empresas mexicanas como Cydsa, Alestra, AHMSA, Iusacell, Grupo México, TMM, y Grupo San Luis, ha dificultado el financiamiento para otras empresas mexicanas, principalmente a las pequeñas y medianas. La problemática de las empresas incumplidas no repercute en las empresas de alta calidad crediticia. Y es que las firmas calificadoras distinguen unas de otras y los financiamientos bancarios y bursátiles siguen favoreciendo a aquellas empresas con mejor desempeño. Hasta hace un par de años, las empresas mexicanas venían financiándose fuertemente con bonos emitidos en el extranjero, como los denominados bonos Yankee y los Eurobonos, los cuales no requerían garantías. "Ahora el financiamiento en el mercado internacional se ha hecho más estricto o más costoso", mencionó Antonio Ortiz Cobos, director de Banca Corporativa de Grupo Financiero Banorte. Detalló que para colocar deuda en el extranjero, las instituciones acreedoras piden ahora más garantías, como las cuentas por cobrar o el respaldo de la Banca de desarrollo. "Ha habido una disminución en el número de empresas y en el monto que han logrado salir (a financiarse con bonos en el extranjero)", destacó. De hecho la última emisión de bonos por parte de una empresa mexicana fue en diciembre del año pasado, por parte del Grupo San Luis. Las que no pueden salir al mercado internacional, están realizando reestructuras más estrictas, explicó Ortiz, o bien requieren garantías parciales de algunos bancos de desarrollo a pesar de que hay mucha liquidez. Jorge Alonso, director de mercados de crédito y capital en México de JP Morgan, señaló que el mayor impacto de los incumplimientos es para las empresas de menores dimensiones, que ven elevar su costo de financiamiento. Pero las políticas de los gobiernos por impulsar el crecimiento vía créditos, prosiguió, aunado a la mayor liquidez de la Banca en México, han provocado que el financiamiento siga creciendo con tasas de interés muy atractivas. Periódico Reforma.
|