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2003-07-03
El economista en Jefe del Banco Mundial, Guillermo Perry, expresó decepción por la falta de resultados en las reformas que ha impulsado la administración del Presidente Vicente Fox, al cumplirse tres años de su elección. "El Gobierno de Fox decidió jugársela con reformas difíciles y comenzó con la tributaria, pero no pudo. No pudo en un Congreso donde no tenía mayorías; la reforma pasó parcialmente, pero no lo que él quería", lamentó. Entrevistado en la capital española, hizo un llamado urgente a los partidos políticos en México para que esta vez alcancen los acuerdos necesarios que destraben las reformas estructurales que requiere el país. "Lo que pensamos que sería importante que sucediera en México es que, independientemente de que haya Gobierno con mayoría en el Congreso o no, que se logren los acuerdos políticos en las reformas importantes", dijo Perry. En los últimos tres años, las propuestas oficiales de reformas fiscal, presupuestal, energética y financiera, entre otras, han sido modificadas o frenadas por el Congreso, donde ningún partido político goza de mayorías absolutas. En las elecciones del próximo domingo, la Cámara de Diputados podría volver a conformarse sin que ninguna fuerza tenga el poder suficiente para aprobar o rechazar por sí sola iniciativas de reformas. Con todo, aunque el Gobierno foxista lograra convencer a la nueva Cámara baja de aprobar las ansiadas reformas durante la segunda mitad del sexenio, el Banco Mundial estima que la economía de México no logrará crecer al ritmo del 7 por ciento prometido por el Presidente en su campaña electoral de hace tres años. "Si pudiera llevar a cabo las reformas estructurales, México tiene capacidad de crecer a tasas de 6 por ciento de manera sostenida", pronosticó Perry. De acuerdo con las proyecciones del Banco Mundial, la economía mexicana crecerá este año alrededor de 2 por ciento, luego del estancamiento del año pasado. Para el 2004, el organismo internacional prevé una expansión económica del 4 por ciento. El Banco Mundial insiste en que Estados Unidos y Europa deben abrir sus fronteras a los productos de América Latina, para lograr mayores tasas de crecimiento en la región. El organismo vaticina que la región latinoamericana crecerá 1.7 por ciento este año, mientras que el incremento de 2004 podría ubicarse en 3.7 por ciento. El crecimiento para los siguientes años sería de entre 3.5 y 4 por ciento, pero esas tasas podrían ser más altas en la medida en que haya una mayor liberalización comercial. Periódico Reforma.
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