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2006-03-14
Drucker es sin duda una de las más grandes figuras del management del siglo XX. Su visión siempre anticipada y acertada abrió camino y aportó claridad a la difícil tarea del liderazgo. A unos meses de su muerte, rendimos homenaje a este gurú del mundo empresarial.
Entonces, ¿cuáles son las principales contribuciones del pensamiento de Drucker a la dirección de Empresas o management? Dicho de otra manera, ¿qué se dirá de su pensamiento en 50 o 200 años?
Pregunta difícil, pues Drucker ha tratado las principales facetas del management. Sin embargo, y con la seguridad de omitir algunas importantes, yo anotaría las siguientes seis ideas entre sus principales contribuciones:
1.- Descentralización y delegación de poder a los empleados (en The Concept of the Corporation).
2.- Dirección por objetivos (Management by objectives). Una de las ideas más poderosas de la segunda mitad del siglo XX en el terreno del management. 3
3.- Aplicación de temas de dirección a otros «aspectos» de la sociedad, diferentes de lo estrictamente empresarial, por ejemplo para empresas no-lucrativas (ver su excelente artículo «Qué pueden aprender los negocios de las empresas no lucrativas»; «What Business Can Learn from Non-Profits», Harvard Business Review, julio-agosto, 1989).
4.- Énfasis en los aspectos éticos dentro de las empresas y las organizaciones. Para Drucker, una organización es un fenómeno humano, social y además –de hecho– moral.3
5.- Enfocarse en considerar a las personas como un recurso, no como un costo. Diferenciándolo de otros recursos. Para Drucker las personas tienen la capacidad de coordinarse, integrarse, juzgar e imaginar (innovar). Además de ser capaces de «auto controlarse». Dirigir el trabajo y al trabajador no es una parte de la tarea directiva, es la clave de todo su trabajo. Dirigir a las personas es la función –el rol– más amplio e importante de un Director General, pues resume muy apropiadamente la naturaleza de la Dirección.
6.- La importancia de los clientes. En The Practice of Management dijo su famosa frase, «Sólo hay una definición válida del propósito de una empresa: crear un cliente, los mercados no los crean Dios, la naturaleza o las fuerzas económicas, los crean los empresarios». Hablar así en la década de los 50´s era innovador y revolucionario: Poner a los clientes en el centro de lo que hace la empresa. Ver artículo completo: www.istmoenlinea.com.mx
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