Este mes de julio entre en vigor el Impuesto a los Depósitos en Efectivo, que grava con 2 por ciento el excedente de 25 mil pesos durante el mes y se termina el apoyo del diferimiento del 3 por ciento en el Impuesto Sobre la Renta que decretó el presidente Felipe Calderón para apoyar a las empresas ante la situación económica internacional.
Los empresarios, fiscalistas y contadores no se encuentran nada contentos con el IDE por considerar que sólo viene a complicarles más la tarea de administración y no se ataca frontalmente a la economía informal, ya que han expresado que de debería tener otro tipo de mecanismos que no incomoden al sector formal.
Y si lo que se busca es terminar con la irregularidad de la economía formal se expone que deberían hacer uso de la tecnología en su máxima expresión para terminar con esas distorsiones, evasiones y elusiones de los impuestos, sin crear mayor complicación para el contribuyente cautivo. La mayor complicación, dicen, sería manifestar lo que realmente acumulan en sus ingresos.
Por otra parte, se termina la vigencia del estímulo fiscal publicado en marzo de diferir el 3 por ciento de los pagos provisionales del Impuesto Sobre la Renta en los ejercicios de febrero a junio de este 2008.
Con estas situaciones se espera que se incremente la recaudación, pero con la consecuencia de incrementar la crisis de las empresas que han visto disminuida su actividad económica en fechas recientes, y que se proyecta no mejore en el corto plazo, como lo muestran algunos indicadores de consumo, que en el mejor de los casos hablan de sustitución de productos por otros de menor calidad y precio.
Las expectativas del gobierno federal sobre el desempeño económico son contrarias a las de grandes sectores de la población, que no vislumbran una pronto y expedita respuesta al mejoramiento de su calidad de vida. Los grandes programas del gobierno federal todavía no cristalizan en el incremento de mejores servicios sociales y mejores esperanzas para la mayoría de los mexicanos, que siguen esperando la cosecha de la reforma fiscal aprobada en la segunda mitad del año pasado.