Los estados de nuestro país son los principales beneficiarios de la reforma fiscal al contar con recursos adicionales para el desarrollo de infraestructura, condonación o quita de adeudos fiscales con el gobierno federal por servicios o derechos, lo que ahora en la Cámara de Diputados ha puesto a los legisladores con ojo a visor para que los recursos sean utilizados correctamente.
Legisladores manifiestan que los estados están recibiendo una cantidad de recursos públicos como nunca y que ante esta situación deberán canalizarlos correctamente para el destino de obra pública y servicios para la población.
Este hecho pone alerta a los legisladores quienes han encontrado que algunas situaciones de quitas se están manejando de acuerdo a intereses electorales para el 2012 al proponer fórmulas que tienen mayores beneficios a finales de este sexenio.
Este reparto de recursos por el nuevo federalismo que impulsa esta nueva administración panista y en la que presionaron los partidos de oposición, principalmente el PRI, tendrán que responder a los intereses sociales y olvidar los obras de relumbrón que tanto se han criticado.
El PAN se ha quejado de esta situación y en Jalisco con el gobernador Emilio González Márquez se pone obsequioso y dona 90 millones de pesos para la construcción de un templo religioso. Esos no son los destinos que deben tener los recursos fiscales de la pasada reforma.
Los recursos fiscales son para aminorar los rezagos sociales en la medida de lo posible y no para impulsar un culto religioso, que además hay que señalar que el Estado es laico, por lo que debe intervenir lo menos posible en cuestiones de culto.
Los estados y la ciudadanía deberán de poner especial cuidado en el ejercicio de los recursos para vigilar que se origen desvíos para fines no prioritarios que no ayudan a disminuir las brechas sociales que son escandalosas en nuestro país.