La derecha (PAN) y la izquierda (PRD) de nuestro país han puesto en el centro de la palestra al Poder Judicial al impulsar el amparo contra los incrementos de los impuestos en la gasolina y el predial en el Distrito Federal.
Se encuentran abriéndose diferentes frentes contra el Impuesto Empresarial a Tasa Única, ahora pequeños comerciantes e industriales han formado la Alianza Nacional Productiva y de Distribución, que nace con el objetivo de tramitar amparos ante las instancias judiciales por el nuevo gravamen que entró en vigor el primero de enero de este 2008.
Por su parte, el PAN el Distrito Federal implanta su contraofensiva a nivel local al impulsar amparos contra el aumento del impuesto predial en la capital del país.
Legisladores reconocen que el gasolinazo y el predialazo lo único que hacen es recoger el malestar social que han causado entre los diferentes sectores productivos y sociales de nuestro país.
Mientras tanto, el Poder Judicial de la Federación se encuentra con horas extras de trabajo ante la ola de intenciones de defensa por los ciudadanos, y que de acuerdo con el contacto económico que vive el país tendrá mayores repercusiones: el saber sí la Corte se encuentra dispuesta a defender el derecho ciudadano o se encuentra asumiendo una decisión de Estado al mantenerse al margen como lo ha hecho hasta ahora en decisiones claves para el contribuyente como la Procuraduría de Defensa del Contribuyente que fue vetada por el entonces presidente Vicente Fox.
Los acuerdos y mayoriteos de la reforma fiscal, tanto en el Congreso de la Unión como en la ALDF, que lograron los partidos ellos mismos se encuentran empañándolos al obstaculizarlos en lugar de buscar soluciones para impulsar el bienestar social a través de una mejor desempeño económico que busque el beneficio de los grandes, pequeños, medianos y micro actores económicos de nuestra nación.