La economía más poderosa del mundo para salir de la difícil situación económica entre muchas otras opciones ha decidido impulsar una serie de estímulos fiscales, mientras que México ha optado por el impulso económico a través del gasto gubernamental orientado a la infraestructura.
La administración Bush impulsa un paquete de 140 mil millones de dólares. Entre las medidas que se plantean es que algunos recortes de impuestos que expiran en el 2010 sean permanentes.
El presidente Bush indicó que los norteamericanos enfrentarán alzas masivas en sus impuestos en menos de tres años, y estos aumentos pondrán en riesgo a los trabajos y a la economía.
Para ejemplificar los beneficios del paquete fiscal se explicó que una familia obtendría un beneficio de unos mil 600 dólares anuales respecto de sus pagos de impuesto de años anteriores, y que para el caso de una persona soltera el beneficio anual será de unos 800 dólares.
En México, el sector empresarial ha considerado que el Impuesto Empresarial a Tasa Única sea diferido en tanto el mercado internacional recobra su nivel. Sin embargo, analistas económicos señalan que esta medida no es posible en nuestro país por la dependencia petrolera que a pesar de los elevados del precio del crudo, se ve compensada por la disminución de la plataforma en fechas recientes.
Consideran que los efectos nocivos que pudiera causar la nueva legislación tributaria en el corto plazo se verán compensado con la reactivación del mercado a través del gasto gubernamental orientada a la infraestructura carretera, aeroportuaria y de comunicaciones.
La única duda es saber si las medidas darán los resultados recaudatorios y la aplicación del presupuesto sea correcta, sin corrupción y negligencias en la construcción de las obras.
Igualmente se solicita que la aplicación de los recursos sean expeditos y no se tengan las trabas burocráticas que se dieron a lo largo de la administración pasada.
El bolsillo de todos los mexicanos espera resultados. Quiere una mejoría y no soportaría nuevamente otra decepción por los esfuerzos realizados al aportar más recursos para la construcción de un México más competitivo.