La dependencia que dirige Agustín Carstens, la Secretaría de Hacienda, tendrá un papel fundamental en el desarrollo económico de este año, pues tendrá que definir cuestiones que sostengan la concordia con los gobiernos estatales.
Por principio de cuentas tendrá que dar mayor claridad a los recursos excedentes por la venta de petróleo, la distribución de los recursos captados por el incremento del gasolinazo y por la parte de recursos para mantener menos dañado a lo que queda de la comunidad rural por la apertura comercial que se dio este año en maíz, fríjol y leche.
Ya se han comenzado a mover las cartas y las diferentes organizaciones le solicitan a la SHCP que mantenga una política de apoyo para que el sector rural no se vea afectado por el TLCAN todavía más.
Sin duda la habilidad política mostrada por el ex funcionario del Fondo Monetario Internacional tendrá que salir a flote nuevamente para tranquilizar a las comunidades agrícolas de nuestro país, pues de no ser así la migración mexicana a los Estados Unidos continuará en aumento.
Además, en conjunto con el Banco de México tendrá que propiciar una serie de mecanismos para que la economía mexicana se despegue de sus magros crecimientos estos últimos años.
La tarea no es sencilla y la inteligencia y capacidad de secretario Agustín Carstens se verá nuevamente exigida para sacar adelante el desarrollo económico, pues como han dicho las bases están sentadas, sólo falta esperar los resultados sobresalientes.