Contadores y fiscalistas en diversos foros han externado que se encuentran en un periodo un tanto sui generis: alegría porque el maratón Guadalupe Reyes se encuentra a la vuelta de la esquina y al mismo tiempo en duelo porque las nuevas disposiciones fiscales como el Impuesto Empresarial a Tasa Única, el Impuesto a los Depósitos en Efectivo, el subsidio para el empleo, y las nuevas normas en el Código Fiscal de la Federación le harán la vida más complicada el año entrante.
Han expresado que por el momento han comenzado en algunos despachos a concienciar a los contribuyentes de los impactos contables, fiscales y operativos que tendrá el marco tributario para el 2008, aunque muchos todavía no han hecho un escenario sobre lo que pasará con esta nueva realidad, y todavía no se tiene mucha planeación para el negocio el año entrante.
Por principio de cuentas se habla de un aumento de trabajo para el contribuyente y su despacho de hasta un 30 por ciento. Nuevamente se vuelve a externar para que quiere la Secretaría de Hacienda y el Servicio de Administración Tributaria tanta tecnología si al final del día la mayor carga de trabajo queda del lado del contribuyente.
Muchos contribuyentes anhelan lo que pasa en España cuando al causante le llega por correo su declaración y la firma y paga si está de acuerdo con lo que le cobra el erario español. Durante el primer semestre del año el erario español emitió más de dos millones y medio de borradores de Impuesto Sobre la Renta a personas físicas.
En nuestro país estamos muy distantes de gozar de estos beneficios de simplificación para el contribuyente, lo más cerca que estamos es la notificación electrónica que tiene un corto periodo en la vida del causante mexicano.
En fin, como dice el logo de este sitio: “Feliz año fiscal 2008”, lo más que se pueda, que ya la aplicación de la nueva legislación en más de los casos para muchos quitará un poco más que la sonrisa.