Los efectos de la reforma fiscal y hacendaria aprobada por el Congreso de la Unión parece que no serán sostenidos en el mediano y largo plazo, ya que se han comenzado una serie de medidas para tratar de revertir, aminorar o acotar en la medida de lo posible los efectos para algunos sectores.
Uno de los aspectos que se incluyó en esta reforma fue el gravar las prestaciones, situación que ya se había intentado en la administración anterior y fue derogado por el mismo Poder Legislativo, y que ahora pasó sin mayores complicaciones en comparación a esta intento.
Pero el partido encabezado por la tlaxcalteca Beatriz Paredes presentó una propuesta de ayuda alimenticia con beneficios fiscales para los empleadores, que en caso de aprobarse, la otorguen.
Otro elemento notorio es que las empresas del país han comenzado a levantar su voz por la excepción fiscal que ha dado el Gobierno Federal a la industria maquiladora, grandes tiendas y concesionarios de servicios públicos, si lo que se pretendía era terminar con los tratos especiales.
Esto se ha tomado a tal grado que han manifestado el la administración del presidente Calderón también tendrá que beneficiarlos con apoyos fiscales, lo que abre la puerta a una ley menor en tamaño del IETU, que se vería incrementada con las medidas especiales que se vayan acumulando en el transcurso de los siguientes años, en caso de que el Poder Ejecutivo se vea igualmente generoso con todos los sectores.
Este impuesto estará en la lupa del legislativo durante los siguientes tres años 2008, 2009 y 2010, después se rendirá un informe en el que se detallará la efectividad de este gravamen y su conveniencia para el país, lo que podría dar origen a eliminar el ISR, como lo ha dicho el secretario de hacienda, Agustín Carstens.
Con toda esta serie de medidas planteadas se ve que la reforma fiscal que todavía no entra en vigor, ya se está proponiendo la forma de cómo darle un revés al regresar a la situación anterior de manera similar a la que se vivía antes de la “genial” -así lo dicen los fiscalistas- idea carstensiana de incrementar los ingresos tributarios vía los mismos contribuyentes de siempre.
Todavía queda pendiente el actuar del poder judicial ante los amparos que se presenten por la actitud “confiscatoria” que en algunos casos tendrá este Impuesto Empresarial a Tasa Única.