La aprobación de la Reforma Fiscal y Hacendaria del sexenio 2006-2012 en sus principios de aprobación fue borrada del mapa por el espectáculo que dieron los comunicadores al tratar de oponerse a la reforma electoral que fue aprobada en el Senado, además de terminar de confeccionarla en la madrugada al implantar un IETU más elevado que la tasa inicial del Ejecutivo Federal.
Las molestias por esta Reforma Fiscal no se han hecho esperar por todos los sectores, desde la cúpula empresarial quien tachó de traidor al Legislativo por no honrar su palabra de disminuir la tasa y aumentar las deducciones.
El diputado panista Manuel Minjares expresaba que no se puede:”les vamos a dar más deducciones en inventarios, pérdidas fiscales, entonces la tasa no se puede bajar.”
Este impuesto para 2008 tendrá una recaudación 110 mil 600 millones de pesos, y lo que más preocupa al gremio empresarial, legal y contable es que los amparos que se pudieran presentar ante la IETU tengan la misma suerte que el costo de lo vendido, declarado constitucional por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Las nuevas disposiciones fiscales de IETU, IDE, impuesto a gasolina se espera que generen ingresos adicionales por 127 mil millones de pesos, pero no se tiene un amplio espectro de lo que significará en materia de empleo y desarrollo empresarial.
Es más, legisladores dudan de los alcances de “estructural” y con toda razón, pues se tienen cifras de que la aportación será del 0.2 por ciento al desarrollo nacional. Y dijeron que el costo social será mucho mayor.
Los deseos recaudatorios del Gobierno Federal y de los gobernadores se cumplieron esperemos que estas medidas que se justifican en el beneficio de los más necesitados no terminan por dañarlos aún más con los incrementos y falta de empleo que se prevé por la ausencia de inversiones.
Esperemos que en busca de dar más luz a las clases más necesitadas no se termine por hundirlos más en la oscuridad económica.