Después de escuchar a los diferentes sectores de la sociedad mexicana sobre los efectos que tendría la iniciativa fiscal de Carstens-Calderón, toca el trabajo político, negociar los intereses que tiene cada partido sobre el tema.
Los legisladores se ven muy activos: a Juan Guerra uno de los ejes del FAP en la promoción de su propuesta, se le ve conversando con el panista Manuel Minjares, voz cantante en la reforma fiscal y asuntos económicos.
El priista y presidente de la Comisión Jorge Estefan Chidiac atiende a dos teléfonos celulares, no acaba de colgar en uno cuando su asistente le pasa el otro para atender más llamadas.
En uno de ellos manifiesta que existen varios puntos de diferencia entre lo que manifiesta Hacienda en la recaudación del CETU y lo que se ha reflejado en las corridas del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas.
El legislador panista Moisés Alcalde, presidente del Comité del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas inmediatamente señala que las diferencias entre los números de ambos se deben “diferencias metodológicas y en un periodo no mayor a 15 días se mostrarán las cifras armonizadas”.
El tema de federalismo fiscal queda borrado en la discusión, no se atiende e inmediatamente sale a colación por parte del PRI que no tiene todavía una postura sobre la iniciativa de la reforma hacendaria del gobierno federal y el PAN revira que el asunto de PEMEX hay que revisarlo bien porque el sindicato ya está esperando “una tajada” de lo que se otorgue a la paraestatal.
Ahora en los forcejeos, la SHCP no quiere mover un ápice su propuesta en cuanto a la tasa y abre mínimas posibilidades a las deducciones. El PRI insiste en mayores recursos para los estados y el PRD en la desaparición de los regímenes especiales que cuestan 3 puntos del PIB al erario público y que ante la posibilidad de que alguna parte de su propuesta se incorporara, la cúpula empresarial ya entró en contacto con este partido.
Hay que esperar que las fricciones no se conviertan en un polvorín político que termine por descomponer el buen trabajo iniciado durante el mes de julio.