El secretario de hacienda, Agustín Carstens, en la presentación de la reforma hacendaria integral expresó que fue producto de un trabajo realizado entre los diferentes sectores de la sociedad mexicana, los que hoy se encuentran inconformes por la expresión gubernamental para incrementar la recaudación fiscal de la presente administración.
Varios grupos expresaron que nunca conocieron la iniciativa gubernamental en su confección y que ni siquiera fueron tomados en cuenta para expresar un punto de vista. Además, se expresó por las mismas autoridades que toda la elaboración fue realizada en la mayor secrecia para evitar una contaminación política.
Ahora se tendrán una serie de encuentros conjuntos entre las autoridades hacendarias, los legisladores y los sectores: empresarial, académico y social para analizar la propuesta del Ejecutivo Federal, con la idea de realizar las observaciones correspondientes para reducir los puntos de conflicto, que deberán de igual forma aportar al erario nacional 1.5 por ciento del PIB para la presente administración en este 2008.
Sin duda será un trabajo interesante, se tendrá un trabajo conjunto entre los diferentes actores de la sociedad y la SHCP, que tendrá que tomarlos en cuenta, por mucho que su iniciativa se encuentre muy bien documentada jurídicamente para salir avante contra los amparos que se pudieran presentar.
Un gobierno democrático se caracteriza por conciliar y responder a los intereses de las mayorías. Esta iniciativa será una prueba para la administración calderonista sobre su capacidad democrática en la “cirugía” que tendrá su propuesta.
Esperemos que de no conseguir los recursos planteados el gobierno no se escude en esta falta de acuerdos para justificar su falta de astucia e inteligencia para cumplir sus compromisos con las clases necesitadas de nuestro país.