Después de meses de especulación sobre los derroteros que habrá de tomar la reforma fiscal que demanda el país y los organismos internacionales, el secretario de hacienda, Agustín Carstens, por fin ofrece una respuesta sin rodeos, pero sin grandes avances en lo que reinará en el aspecto fiscal para el 2008 y en tiempos venideros.
Carstens Carstens dijo que nada está descartado y que nada está como firme en la propuesta del Ejecutivo en materia fiscal. Que sólo se tienen las ideas generales de lo que se busca y dependerá de las negociaciones que se tengan con el Legislativo para conformar una reforma fiscal. Además, detalló que no hay tiempos definidos para su presentación, pero que deberá ser en el primer semestre cuando se tenga un borrador consensado.
En los corredores del recinto legislativo de San Lázaro se menciona que durante julio y agosto habrá discusiones en materia fiscal. Mientras tanto, en trabajos paralelos, el mismo día que Carstens se reunió con la Junta de Coordinación Política, la Comisión de Hacienda de los diputados hacía lo mismo en Mazatlán con los secretarios de finanzas de los estados para ir caminando en cómo se habrá de presentar el esquema de coordinación fiscal para la Federación, uno de los tres ejes de la reforma tributaria.
Los legisladores reconocen la dificultad de eliminar la tenencia (propuesta de campaña del presidente Calderón) y en caso remoto que pudiera darse, se tendría que dotar de mecanismos recaudatorios a la entidades para que pudieran recuperar esos recursos que dejan de ingresar a las arcas públicas locales.
Sin muchas ideas concretas, con muchas dispersiones y con una labor política, son las primeras conclusiones que arrojan los trabajos de la conformación del nuevo marco tributario que se encuentra impulsando la Secretaría de Hacienda y Crédito Público en conjunto con el poder Legislativo. Sólo nos resta esperar que los grandes filones fiscales se vayan incorporando a la recaudación y no suceda como el año pasado cuando el Senado decidió que los impuestos al refresco no tendrían un incremento como se aprobó en la Cámara de Diputados.
Las Cámaras tienen los qués desde hace mucho, y es hora de que vayan sacando a la luz las soluciones que se han venido dando en los altos círculos empresariales y políticos.