Formalmente han dado inicio los trabajos para la reforma fiscal integral y el presidente, Felipe Calderón Hinojosa, renunció a mandar una propuesta en la que se incorporaran sus propuestas de campaña de disminuir el Impuesto Sobre la Renta y la exención de impuestos a personas que ganaran menos de 4 salarios mínimos.
En una entrevista concedida a el periódico El Norte, el 24 de marzo del 2006, Calderón Hinojosa proponía lo siguiente: “simplificación fiscal, mediante el uso de una sola tasa del Impuesto Sobre la Renta, bajándola de la actual del 29% a un 15% para personas físicas y 20% para personas morales, exención fiscal hasta cuatro salarios mínimos, aplicar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) a más productos y servicios, entre otros.”
Hoy día gran parte del empresariado mexicano se encuentra inconforme por las modificaciones fiscales realizadas en 2007 entre el poder Legislativo y el poder Ejecutivo, pues consideran que son las antítesis de lo propuesto en campaña.
En esta fecha vemos que las promesas son sólo eso; que la memoria política es efímera, sólo se interesa por el momento de la elección y no por la construcción nacional.
La tarea que han emprendido los poderes Ejecutivo y Legislativo será fundamental para el desarrollo económico del país, en la que se debe buscar la cimentación de un sistema tributario lo más equitativo, eficiente y competitivo para que las empresas ya no se sientan asfixiadas por el fisco.
En fin, es el primer año de la administración calderonista, y si en este momento no introdujo sus propuestas de campaña sólo nos queda una duda ¿cuándo lo hará? Ojalá que en el momento que decida hacerlo – si así llega a suceder- no sea demasiado tarde.