El año que inicia será muy interesante en materia fiscal, al traer nuevas experiencias para el contribuyente que se tendrá que acostumbrar al medio digital para el pago de sus contribuciones, así como esperar la famosa reforma fiscal integral que se contempla esté confeccionada hacia la primera mitad del año.
Sin lugar a dudas ambas situaciones serán importantes para el causante mexicano. La primera porque las personas que estaban acostumbradas al uso de la tarjeta tributaria ya no lo podrán hacer, pues ha sido eliminada. Ahora tendrán que acudir a un centro Internet para realizar su declaración y en caso de tener saldo a cargo, acudir a la ventanilla bancaria con la línea de captura que se le asigne.
Además, las empresas y comerciantes tendrán que realizar la informativa mensual de relación con proveedores para el caso del IVA, situación que antes se presentaba de manera anual.
Sobre la reforma fiscal integral, el mismo jefe del Servicio de Administración Tributaria, José María Zubiría Maqueo, ha dicho “que para este año se contempla una reestructuración a fondo del sistema tributario mexicano”, lo que implica que muchos intereses serán seriamente acotados o eliminados en el mejor de los casos.
Los partidos políticos coinciden en que la reforma no debe incluir la homologación del IVA en alimentos y medicinas, falta ver si lo sostienen a lo largo del primer semestre, y en caso de ser así esperar si se reduce la tasa gravamen para que pueda ser general y no dañe a los sectores más desprotegidos, que son más de la mitad de la población.
Será este 2007 un año que marque la vida del contribuyente mexicano, sólo hay que esperar cuál será la forma predominante: positiva o negativa, difícilmente se puede hablar de un impacto en escala de grises.