El gobierno electrónico, estrategia implantada en el sexenio foxista, parece que comienza a rendir cada vez más frutos para las entidades públicas, así como las descentralizadas, ya que comienzan a intercambiar información para constatar que lo informado por los ciudadanos sea consistente y verdadero.
Hoy vemos que la Secretaría de Hacienda intercambia información con las instituciones financieras, a tal grado que en el programa Boletazo, se generan en promedio 50 millones de boletos electrónicos. Sin embargo, no son las únicas, pues también con la dependencia que dirige Víctor Manuel Borrás, el INFONAVIT, ya que en un estudio conjunto con el Servicio de Administración Tributaria determinaron que existe una falta de consistencia en la información proporcionada por la parte patronal del 30 por ciento, lo que se refleja en una evasión o elusión del mismo porcentaje hacia las contribuciones a esta entidad.
En esta red se encuentran conectadas la mayoría de las secretarías de estado: SHCP, SFP, SE, Segob, entre otras. Con la finalidad de compartir información y ser más eficiente el gobierno en los servicios que ofrece al ciudadano.
Esta estrategia electrónica sin duda es favorable, sólo falta que esta transparencia de información también la tenga el ciudadano, es decir, que también tenga acceso a las diferentes informaciones que genera el gobierno en un formato accesible para la mayoría de los mexicanos, pues de no ser así se tiene una barrera en la adquisición de estos datos que son parte de la población mexicana.