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2005-10-16
Los huracanes que han azotado a los estados de Chiapas, Puebla, Oaxaca, Veracruz y Guerrero, en México, así como a Louisiana, Tennesse y Mississippi en los Estados Unidos, tendrán un efecto mixto en las economías y finanzas públicas de estos países. Para nuestra nación no tendrá efectos considerables, mientras que la principal economía seguirá presentando presiones en su déficit fiscal.
En México la Secretaría de Hacienda, a través de Alejandro Werner Wainfeld, titular de la Unidad de Planeación Hacendaria, indicó que se reasignarán 10 mil millones de pesos del presupuesto de egresos del 2005 para la atención de damnificados por Stan.
César Castro, analista del Centro de Análisis y Proyecciones Económicas para México (CAPEM), estimó que esto no tendrá presiones en las finanzas públicas porque la macroeconomía tienen sólidos pilares con un superávit de 80 mil millones de pesos y unas reservas internacionales altas.
En este sentido, Ramón Hernández, analista de Ixe, señaló que los efectos serán más a nivel regional, pues los estados afectados no tienen una alta aportación al Producto Interno Bruto del país.
Sin embargo, ambos especialistas consultados señalaron que los sectores más afectados serán el energético, básicamente la actividad petrolera, y la agricultura.
Para el CAPEM, la actividad del cuarto trimestre tendrá un crecimiento del 3 por ciento y para Grupo Financiero IXE de 3.6 por ciento.
Nuevamente coincidieron los analistas al expresar que el PIB nacional y las finanzas públicas no tendrán presiones por este fenómeno natural. Para el Capem el PIB de nuestro país será de 2.8 por ciento para este año, mientras que IXE proyecta una cifra del 3.4 por ciento.
Hasta el momento no se tienen estimaciones finales sobre el impacto económico del meteoro en la economía nacional de nuestro país.
En el contexto internacional se indicó que el sector del cemento puede ser beneficiado a nivel nacional por la reconstrucción que se tendrá en esas zonas y porque nuestro principal socio comercial está planteando la posibilidad de eliminar las cuotas compensatorias a este insumo para ayudar a la reconstrucción de aquel país.
En la principal economía del mundo
En Estados Unidos se habla de cifras que pueden ir de 150 mil a 300 mil millones de dólares para la reconstrucción de las zonas afectadas.
Los huracanes tendrán un impacto relevante en las cuentas públicas estadounidenses, por eso el presidente George W. Bush urgió al Congreso a buscar áreas en las que se puede recortar el gasto y escarbar para buscar fondos con los que financiar la reconstrucción. El órgano legislativo ya ha autorizado el desembolso de 62 mil millones de dólares. Sin embargo, no tendrá efecto en el ejercicio fiscal 2005, que se cerró el 30 de septiembre, con un déficit acumulado de 317 mil millones de dólares, 96 mil menos que en 2004, y se espera que se reflejen en 2006 y 2007.
Bush mantiene su promesa electoral de reducir el déficit a la mitad durante su segundo mandato. Y se niega a modificar sus planes de gasto militar en Irak. "Hay discusiones en el Congreso", señalan en Goldman Sachs, "pero vemos difícil que se pueda crear una coalición entre republicanos y demócratas que aporten reducciones de gasto en otras partidas presupuestarias. El déficit seguirá subiendo hasta que el mercado no empiece a preocuparse", remachan.
Entre los datos que están surgiendo sobre el alcance del daño destaca, por ejemplo, que 325 mil negocios se hayan visto forzados a cerrar. "Unos están empezando a abrir. Otros no lo harán nunca, porque el tiempo juega en su contra y no tienen establecido un plan para recuperarse", afirma la firma de asesores laborales Challerger. El Hurricane Insurance Information Center calcula que el 25% de los negocios quebrará, el 40% en el caso de las pymes.
La Casa Blanca y la Oficina Presupuestaria del Congreso estiman que los ciclones tendrán un impacto en el crecimiento próximo al medio punto porcentual del PIB durante el último semestre de 2005.
Aplicación de estímulos fiscales para víctimas de los huracanes en Estados Unidos
De acuerdo con la firma de consultoría H&R Block, las víctimas del huracán Katrina podrán ser ayudadas con la aplicación de tarifas de impuestos especiales para lo que deberán presentar fotografías que ayuden a estimar los daños causados en las propiedades, los gastos médicos serán reembolsables. También aquellos que tengan que ver con las reparaciones y los gastos de aquellos artículos que se hayan perdido en la catástrofe.
La administración Bush ha establecido que los afectados tendrán un periodo de 4 años para cambiar de residencia o aplicar los estímulos fiscales, lo que se podrá realizar durante el presente año o los siguientes, entre otras.
Para demostrar sus adquisiciones y su estadio fiscal los contribuyentes norteamericanos podrán solicitar información a las autoridades correspondientes.
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