Actualmente existe un clima de confrontación entre las autoridades fiscales y las empresas en América Latina, además de que los gobiernos no utilizan bien los impuestos para atraer a la inversión extranjera, revela un sondeo realizado por la consultora KPMG.
Loughlin Hickey, Socio a cargo de la Práctica de Impuestos a nivel mundial, indicó que las mismas autoridades se encuentren bajo presión debido a la complejidad del sistema que buscan administrar, los ingresos fiscales que deben recaudar, y en algunos casos, una base estrecha de contribuyentes de la que obtiene la recaudación. Por consiguiente “considero que tanto los gobiernos como las autoridades fiscales y los negocios, se pueden beneficiar de sostener un diálogo serio sobre la reforma".
Consideró que los directivos tienen el reto de trabajar de forma constructiva con las autoridades para mejorar los sistemas fiscales y que los gobiernos como los negocios tienen una oportunidad clara de aliarse y obtener beneficios mutuos.
El 78 por ciento de las empresas encuestadas respondieron que las actuales reformas fiscales en la región no han logrado una simplificación fiscal. Los encuestados consideraron que la ruta para una reforma eficaz debería incluir un mayor contacto y más colaboración entre los gobiernos y los negocios para diseñar sistemas fiscales sencillos y viables.
El sondeo que se llevó a cabo entre altos directivos asistentes a la Cumbre Iberoamericana de Impuestos 2007 de KPMG, en la que participaron más de 250 directivos en representación de 21 países, arrojó que el tópico de la administración tributaria creció en interés para el empresariado al pasar del 6 al 30 por ciento.
Lo mismo sucedió en la el tema de complejidad fiscal que también mostró un importante incremento. Pasó del 34 al 49 por ciento en demanda de sistemas impositivos más sencillos.
José Aldrich, cocio a cargo de la Práctica de Impuestos para la región Iberoamericana puntualizó que el interés en desarrollar una buena administración tributaria ha aumentado debido a que entre la gente de negocios existe una nueva percepción de que pueden trabajar directamente con los gobiernos y marcar una diferencia en la forma como operan los sistemas fiscales.
Finalmente, el 82 por ciento de los entrevistados consideró que los gobiernos no estaban utilizando bien los impuestos para atraer las inversiones extranjeras. A pesar de ello, el 60% de los directivos coincidió en que América Latina es una región atractiva para las inversiones.