Las fusiones y adquisiciones que se realizan para fortalecer el desempeño financiero de las empresas así como para incrementar los canales de comunicación y acercamiento con el cliente, son las que mayores resultados otorgaron a los accionistas, reporta un estudio de KPMG realizado en las operaciones realizadas del 2000 a 2004 a nivel mundial.
Además se indica en el estudio que otros casos exitosos se dieron cuando se concretaron con niveles bajos de capitalización de mercado y las realizadas por los adquirientes de manera mesurada a una o dos transacciones en un lapso de dos años.
El documento detalla que las adquisiciones en efectivo realizadas por empresas que tienen un bajo Precio a Utilidad (P/U) han generado mayores rendimientos para el accionistas, pues el margen de operación es más amplio y no se puede estar muy limitado por el crecimiento que ya tuvieron esas empresas.
Todd McClurkan¸ socio de Transaction Services de KPMG en México, explicó que las empresas pueden considerar sus acciones como una alternativa menos costosa que el efectivo, y que esta tendencia puede ser acentuada cuando el mercado bursátil en general tenga un P/U más alto. En uno de los ejemplos, esta relación de los mercados en Estados Unidos llegó a 26% en la cúspide de la "burbuja de Internet" en el año 2000. Sin embargo, un año después, las empresas que cerraron negociaciones en efectivo tuvieron un rendimiento normalizado de más del 25%, mientras que aquéllas que usaron otros medios de financiamiento tuvieron rendimientos de sólo 1.5% en promedio.
Finalmente se expone que los rendimientos normalizados de las acciones -rendimiento del precio de la acción de una empresa en relación con otra dentro de la misma industria- que la adquisición promedio en efectivo refleja una utilidad de 15.1% después de un año, y una ganancia de 27.5% después de dos años. Por otro lado, las operaciones que se financian con una combinación de efectivo y acciones tuvieron un rendimiento de 3.9% después de un año, y una utilidad de 9.8% después de dos años. Las operaciones pagadas completamente con acciones arrojan un rendimiento negativo de 2.1% en un lapso de doce meses y un rendimiento positivo de 3.6% después de dos años.