La Secretaría de Hacienda y el Servicio de Administración Tributaria traerá “marcaje personal” contra el contribuyente y en caso de acudir en créditos fiscales a pagos en parcialidades o diferidos tendrá que cubrir tasas que pueden superar el 50 por ciento de interés, señalaron especialistas fiscales durante la segunda semana de las Contribuciones de la Asociación Mexicana de Contadores Públicos (AMCP).
También comentaron que esta situación hará que los empresarios no sólo se tengan que preocuparse por mantener el orden en la contabilidad y situación fiscal de la empresa, sino que además tendrán que justificar adecuadamente sus ingresos para que en un futuro no tengan problemas de discrepancia fiscal con las autoridades fiscales en la parte patrimonial.
Indicaron que esta estricta vigilancia “en un futuro no muy lejano hará que los despachos ofrezcan servicios especializados para evitar problemas de esta naturaleza, que no sólo son de tipo de administrativo, sino también penales, ya que la discrepancia fiscal implica cárcel.”
Asimismo, se indicó que las nuevas disposiciones para dar de alta a un empleado o conocer su situación salarial en caso de no acatarlas trae consigo multas para el que “paga” y para los empleados por no informar a los empleadores de su situación en caso de laborar con otros patrones para que no se tenga acreditamientos incorrectos en el caso de subsidios al salario.
Por otra parte, se manifestó que el fisco tiene “intereses elevadísimos en comparación con la banca comercial para el cumplimiento de los adeudos que tenga el causante. En casos de pagos en parcialidades pueden llegar a ser de hasta el 55 por ciento y para el diferido hasta un 30 por ciento.” Los fiscalistas coincidieron en que ahora con las sanciones administrativas que tendrán que enfrentar los especialistas de 20 a 30 mil pesos se tiene que pensar muy bien las tarifas y los consejos que se emitan, “para que por lo menos salgan tablas, en caso de que las autoridades los requieran.” Finalmente, externaron que en los próximos 2 o 3 años el contador público tendrá un papel fundamental en las empresas y una relación “de esposa y esposo” en la que el empresario le comparta toda la información al contador para que no tengan sorpresitas desagradables como las que ya se han empezado a vivir en el norte del país.”