El gobierno federal y los gobiernos estatales no están interesados en promover una reforma fiscal porque el gobierno federal se concentra en la obtención de los recursos por la venta del petróleo y los estados no tienen ninguna intención por el convenio que se tiene firmado para recibir recursos por la población que tiene el estado.
En entrevista, Héctor Iturribarría Pérez, director de desarrollo regional de la consultora especializada en finanzas públicas A regional.com, dijo que desde 1980 la federación implantó el criterio de eficiencia para la recaudación de IVA e ISR por lo movilidad que se da en el país. A cambio de ello las entidades recibirían una proporción.
"A nivel estatal el 90 por ciento de los recursos provienen de la federación y sólo un 10 por ciento lo generan mediante la recaudación local: tenencia, nóminas, hospedaje, entre otros. Los municipios obtienen recursos por el pago del predial."
El analista señaló que la Hacienda Pública debe modernizar su concepto de devolución de recursos al aumentar las partidas por la mayor recaudación que capte de manera local y crear un fondo compensatorio para las entidades que a pesar de un esfuerzo recaudatorio no logran captar recursos por la situación de la localidad.
"Lo que se hace en otros países y lo que dice la teoría del federalismo fiscal, esto tiene criterios resarcitorios: premiarte, pero efectivamente el sistema federal no puede quedar así porque genera disparidad como sucedió en la década de los 80. Se tiene que contar con un fondo compensatorio separado que nivele las disparidades económicas que existen en los diferentes estados, el que estaría totalmente ligado al esfuerzo recaudatorio que realizó el estado."
El entrevistado externó que en la pasada Convención Hacendaria algunos gobernadores "sólo por escuchar la asignación de recursos por esfuerzos propios inmediatamente pensaron en recortes de recursos fiscales y no quisieron profundizar en las cuestiones compensatorias."
Iturribarría Pérez dijo que México debe transitar a esquemas más avanzados en donde las entidades reclaman mayores potestades fiscales para generar recursos propios. "Un ejemplo de ello es Cataluña que cobra una proporción de los impuestos federales, que sirve para brindar servicios a la población, y no depende de las autoridades centrales totalmente."
Finalmente, indicó que la clase gobernante se encuentra confiada en los recursos petroleros que tiene nuestro país y por ello se tiene "un verdadero desastre. No se termina con la marginación ni se genera un estímulo para impulsar la recaudación local. Hasta que no se vea una amenaza real de la caída de los ingresos petroleros no se cambiará el sistema."